Búsqueda
Categorías
    Menu Cerrar

    El pecado remanente

    Editorial: Teologia para Vivir
    Su naturaleza, poder, engaño y prevalencia
    Sku: 9786124840166
    Disponibilidad: En stock
    ₡11 000,00
    i h
    • Los más grandes escritores cristianos son aquellos que proyectan más poderosamente a sus lectores espirituales el conocimiento de Dios, de nosotros mismos y de la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Entre estos están Agustín, Calvino, Edwards y el puritano John Owen, quien debería ser más conocido de lo que es. Lleno de la teología devocional clásica como El progreso del peregrino de John Bunyan, necesita ser leído vez tras vez para apropiarse correctamente de sus enseñanzas. Tenemos en este tratado de Owen una compañía para toda la vida. J. I. PACKER Profesor de Teología, Regent College
    • Owen es extraordinario. Owen es simplemente extraordinario. Él está en una categoría diferente, como lo dice Packer, junto con Agustín, Lutero, Calvino y Edwards, esa muy inusual clase de pastores y pensadores que están entre los diez mejores de la historia. John Owen conoce el alma, conoce a Cristo y conoce cómo tener comunión con Cristo como muy pocos. JOHN PIPER Fundador del ministerio «Desiring God», y autor de muchos libros
    • El pecado es tenaz, pero por la gracia de Dios podemos odiarlo y cazarlo. John Owen nos provee de una guía maestra para poder cazar el pecado. La sustancia de este libro es útil para nuestro entrenamiento espiritual y el amor por las almas. MARK DEVER Pastor principal de Capitol Hill Baptist Church, Washington, D.C.
    • Cuando tienes un volumen de Owen en tus manos te preguntas: «¿Por qué he pasado tanto tiempo leyendo cosas de menos calidad?» Esto es cierto, y como el Dr. John Duncan dijo una vez: «Si vas a leer esto, tienes que prepararte a ti mismo para el cuchillo». Pero ese cuchillo es el bisturí de uno de los más excelentes cirujanos espirituales del alma en toda la historia de la Iglesia. Owen entendió, como muy pocos lo han hecho, la manera en cómo el evangelio nos renueva por completo. SINCLAIR FERGUSON Senior Minister, First Presbyterian Church, Columbia, S.C.
    • Los tres tratados de Owen sobre el pecado, la mortificación, y la tentación son un tesoro que no tiene precio. Leerlos es extraer oro puro de riqueza espiritual. Sin embargo, de la misma manera que en la búsqueda del oro, leer a John Owen ha sido un trabajo difícil. Cualquier persona que desea crecer en santidad personal tendrá gran ganancia de la lectura de este libro. JERRY BRIDGES Navigators Community Ministries Group
    • La pluma del autor es ciertamente un bisturí que se adentra en su tema y pone al descubierto esta plaga del corazón. Como unobrero que no tiene de qué avergonzarse, demuestra su punto de vista a partir de la Palabra inerrante de Dios y la experiencia reconocida de los cristianos. Como un médico compasivo y habilidoso, prescribe todo el tiempo el antídoto apropiado. Es más, muestra cómo el veneno puede dejarse sin efecto por la gracia divina y ser manejado por el paciente vigilante de tal manera que se convierta en medicinal, saludable y conductivo a los propósitos más beneficiosos. JAMES HERVEY (1714-1758) Clérigo inglés y metodista calvinista, famoso autor de «Theron y Aspasio»

    John Owen (1616-83). Nació en Stadham (Oxfordshire, Inglaterra). Su padre, Henry Owen, era ministro de la Iglesia Anglicana y pertenecía al ala de los “puritanos”, o reformadores evangélicos. El joven Owen fue un alumno tan prodigioso que a los doce años pudo entrar en la Universidad de Oxford. A sus dones naturales añadió un esfuerzo casi sobrehumano, disciplinándose severamente en cuanto al descanso: sólo dormía cuatro horas durante la noche. Esta fue una de las causas de sus continuos problemas de salud y de su relativamente temprana muerte.  

    Fue ordenado al ministerio de la Iglesia de Inglaterra, aunque fue algún tiempo después, al escuchar un sermón de un predicador cuyo nombre nunca pudo saber, que llegó a experimentar su conversión personal y la paz con Dios.

    Fue llamado a predicar ante el Parlamento inglés en varias ocasiones  y fue por un tiempo vice-rector de la Universidad de Oxford. Su verdadera fama se debe no a sus importantísimos papeles en la vida política y académica, sino a sus incomparables aportaciones a la teología. El número de sus obras escritas, la profundidad de su contenido, y la amplitud de los temas sobre los cuales ejercitó su enorme intelecto, le hacen uno de los más grandes exponentes del protestantismo clásico. Era calvinista y aún no ha sido superada su exposición contundente de la teología calvinista.

    En sus escritos espirituales se percibe un gran celo así como un sorprendente conocimiento de la obra del Espíritu Santo en el corazón de los pecadores.

    0.0 0
    Comentar Cerrar
    • Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios
    *
    *
    • Malo
    • Excelente
    *
    *
    *