Eric Liddell: Carrera a la eternidad (Novela gráfica)
Eric Liddell había hecho lo imposible, se había batido un nuevo récord munidal.
Un medio de los Juegos Olímpicos, Eric Liddell decidió no correr la carrera de 100 metros para honrar a Dios en domingo, un acto que asombró el mundo. Su victoria en los 400 metros confirmó sus fe en la promesa divina: "Yo honraré a los que me honran". dejando un legado imborrable. Años después, enfrentó duras pruebas como misionerio en China en medio de la guerra chino-japonesa y la Segunda Guerra Mundial. Su carácter, perseverancia y resistencia son un ejemplo para quienes obedecen a Dios para llevar el evangelio a las naciones (1902-1945).