Darrow L. Miller
El Plan Singular De Dios Para Las Naciones: Un estudio bíblico del estilo de vida del reino
De la introducción:
Aveces resulta tranquilizador —a veces perturbador— el hecho de que una persona o grupo nos haga una promesa. Consuela saver que alguien se preocupe lo suficiente como para prometer una acción deseada; pero al mismo tiempo uno se pregunta si la promesa será cumplida. Una promesa tiene determinado potencial para complacer o para decepcionar.
Podemos sentir lo mismo acerca de Dios. ¿Cumplirá las promesas que nos ha hecho a nosotros, a sus hijos, al mundo? La Biblia asegura que sí. El rey David escribió: "Tu reino es un reino eterno; tu dominio permanece por todas las edades. Fiel es el Señor a su palabra y bondadoso en todas sus obras" (Sal 145:13). Siglos más tarde, el apóstol Pablo exclamó: "Todas las promesas que ha hecho Dios son "sí" en Cristo (2 Cor 1:20). Ya sea que algunas promesas de Dios se hayan o no cumplido, o que esperamos o no el cumplimiento de otras, su compromiso permanece inalterable. Podemos atrevernos a creer que las promesas de Dios se cumplirán.